domingo, 7 de julio de 2013

Vallecas por la paz






El vivir en Madrid hace que el terrorismo lo haya vivido más de una vez en primera persona, en este caso fue la zozobra de que los asesinos hicieran estallar una bomba al paso de trabajadores civiles de la Armada, junto al colegio donde estudiaban mis hijos, con el consiguiente susto, de hecho el autobús del colegio fue alcanzado por metralla, afortunadamente estando ya vacío.


 
 
 



 
 

Qué decir de la barbarie, de la sinrazón, del cainismo. Está todo dicho, seis personas dejaron su vida y eso es lo que cuenta, Madrid siguió regando con la sangre de sus vecinos su asfalto, ciudad mártir donde los de “afuera” dirimen sus apetencias con bombas.

 
 
 

Al igual que no olvidamos, y aquí está el homenaje, que sepan que tampoco seremos capaces de perdonar.




 
 

 

1 comentario:

  1. Terrível a presença do terrorismo em nossas vidas...

    Beijos.

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